Los pendientes de cristal son el último grito en moda. No solamente porque la Reina Letizia sea una auténtica aficionada a estos diseños donde las piedras de cristal mandan y triunfan, sino porque sientan de maravilla a cualquier mujer sin importar la edad y el estilo que profesen.

 

La clave está en esta definición, que combinan con todos los estilos y looks, y no dejan de favorecer a mujeres jóvenes y maduras, son sencillamente un éxito en pendientes. Y la bisutería fina ofrece verdaderos diseños de lo más inspirador.

 

El color, la forma y el diseño forman realmente el espíritu de cada par de pendientes de cristal, pero también el estilo, ese aire tan difícil de describir a veces y que finalmente decide qué tipo de pendientes es el que toca elegir en cada ocasión del día y de la noche. Y con los pendientes de cristal siempre se acierta, son tan versátiles y elegantes, que nunca serán inadecuados en ningún momento. Y esta es una de las razones para fijarse en ellos además de la tendencia actual que hace que se encuentren en los mejores catálogos de bisutería fina.

 

Merece la pena comprobar su delicada aportación a la imagen diaria. Ya que el tamaño mediano y pequeño sin resultar imperceptible es un rasgo que define muy bien a estas piezas, convierten un look aburrido en elegante y completo, ya sea para ir a la oficina, salir de compras o a cenar. Siempre aumentan las posibilidades de mejorar la imagen sin llamar demasiado la atención, como ocurre con las piezas de bisutería y joyas que se conocen como discretas pero elegantes.

 

Sin embargo, no hay que quitarles protagonismo en combinación con otras joyas de bisutería fina como los collares y gargantillas, presentándose como los aliados perfectos de estas piezas tan visibles, precisamente porque no compiten con ellos sino más bien complementan a la perfección.

 

Por algo son los pendientes de cristal la tendencia del momento pero que ha llegado para quedarse. En realidad nunca se fueron, pero ahora están más de moda que nunca. Bien sea en su forma de diseño tipo “botón” o en forma de colgante combinado con metal dorado o plateado, con formas redondas, lágrima o como cuentas de color, bien en tonos de un mismo color o con la mezcla de colores siempre para favorecer.